miércoles, 8 de diciembre de 2010

ESTADO Y CONTEMPORANEIDAD DIDÁCTICA PARA LA FORMACIÓN EPISTEMOLÓGICA Y SOCIOPOLÍTICA DEL EQUIPO DE SALUD

Por Msc. Daisy Meza

CORTE XVI

INTRODUCCIÓN

Abordar la problemática del Estado desde la contemporaneidad, implica un proceso multidimensionado que se explica desde lo historiográfico, lo sociopolítico, epistemológico, ideológico y socioeconómico, pues los cambios que determinan el funcionamiento del Estado desde las Instituciones de salud y educación, tienen sus referentes en la Constitucionalidad, los planes de la nación y las políticas públicas.
Ahora bien, la no comprensión de ello, ha hecho que el equipo de salud en nuestras instituciones educativas universitarias y hospitalarias, se presente con un lado delgado y ciertamente vacío o débil para enfrentar los retos que el nuevo milenio trae consigo; esto no es casual; ya que es parte de la herencia cultural del Modelo Positivo-Funcional-Pragmático, que en su empeño por invisibilizar la acción social de mujeres y hombres, codificó todas las estructuras, inclusive la humana en el marco de sus diferencias.
Hoy por ejemplo, se evidencian, cambios en las estructuras institucionales de salud y educación, con nuevos, nombres, propósitos y formas de funcionamiento como una expresión emergente, ante la implosión del Estado Contemporáneo en su desgaste producido desde la modernidad.
Así, aún y cuando las “nuevas estructuras” siguen ancladas a la modernidad, se debaten ante otras posibilidades que se hibridan con lo post-moderno y lo complejo aunque no se les dé en la práctica, ese nombre.
Comprender este fenómeno ideológico-social, implica entonces comprender la contemporaneidad y con ello, la necesidad del empoderamiento del equipo de salud en el sector universitario de los referentes que lo explican. Se abordan entonces, desde el artículo que se presenta a continuación, una serie de teorías de entrada, referidas al Estado Contemporáneo y sus fundamentos epistemológicos, las formas o modalidades de Estado en Venezuela, el Estado y la Contemporaneidad: ¿Tres modelos económicos y un mismo fin?.
De aquí entonces que se plantee como propósito central de este trabajo, la construcción de un material impreso o texto, que desde la didáctica, posibilite al equipo de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Escuela de Bioanálisis de la Universidad de Carabobo, Sed Aragua, el estudio y la comprensión del Estado y la Contemporaneidad, para el fortalecimiento de su formación epistemológica, ideológica, sociopolítica, historiográfica y socioeconómica, tan necesaria para enfrentar los nuevos retos del milenio.

APROXIMACIÓN A LA REALIDAD

Los nuevos tiempos del milenio, han introducido cambios en todos los niveles de las estructuras sociales, políticas, ideológicas, culturales, educativas y de salud. Hoy por ejemplo, se plantea la necesidad de insertar a las instituciones de Educación Superior y Salud, en los requerimientos generados por tales procesos de reestructuración paradigmática.
De allí entonces, e que las universidades, se vean en la obligación de replantear sus pensum de estudio y con ello, la lógica que ha definido su funcionamiento en materia de enseñanza hasta ahora. No se trata así, de solo cambiar planes, programas y estrategias metodológicas de enseñanza, ya que el problema no es curricular con visión tecnicista (objetivos, contenidos, estrategias), sino de un proyecto educativo con otra u otras miradas epistemológicas sobre la realidad social universitaria y de salud del país y del planeta.
Es así, que surge como requerimiento impostergable, el currículo por competencias, que tanto ha sido debatido y cuestionado, pues unos/as lo definen como neo-conductismo y otros/as lo definen como una vía desde el paradigma de la complejidad, para aperturar con flexibilidad los pensamientos y las practicas humana, sociales, académicas y de salud.
Entendido de ese modo, el currículo por competencias, se presenta como una opción interesante, si se asume desde las disertaciones que Chomsky (1999:113) hace sobre él, al caracterizarlo como: la capacidad de disposición, de actuación y de interpretación de la realidad”.
Evidentemente, éste, definido así, ofrece la alternativa para comprender la realidad, desde otras miradas y otras lógicas distintas a las que tradicionalmente se han hecho sobre el conocimiento.
Por otra pare, Tobón (2007:7) lo define como “la capacidad de actuar con ideonidad y compromiso en acción, con conciencia en base a conocimientos, habilidades y destrezas”.
Nótese que en ambas reflexiones, tanto Chomsky como Tobón, coinciden en una comprensión distinta del currículo, en la cual se incluyen la capacidad, disposición, acción, interpretación, compromisos, conocimientos, habilidades y destrezas, como condiciones necesarias para asumir un saber.
Ahora bien, ¿cómo cambiar el currículo, si la plataforma epistemológico-conceptual de lo que el mismo implica, pretende ser inmutable para los y las que lo pretenden implantar?. He aquí la gran controversia, pues si la praxis curricular implica; compromiso, conciencia, interpretación; es preciso que se entienda la necesidad imperiosa de un proceso educativo, construido sobre el entendimiento de base claras acerca de lo que sociopolíticamente se debe conocer para asumir la practica curricular que por demás, es ideológica.
Al revisar el caso de dicha practica curricular, en la Universidad de Carabobo, Sede Aragua, como caso de estudio, se evidencia en la Facultad de Ciencias de la Salud, carreras como las de Bioanálisis, vacías de contenido epistemológico y sociopolítico claro, aún y cuando se pretende caracterizarla como constructivista y ahora en el tránsito hacia el enfoque basado en competencias, sus pensum de estudios develan una lógica fundamentada en conocimientos fragmentados, asignaturas sin conexión entre sí, marcadas por un pragmatismo que como bien lo señala Sheffler (1999:20) “promueve procesos de aprendizaje y enseñanza mecanicistas, basados en mera técnica aplicativa, carentes de fundamentos que impulsen nuevos conceptos educativos y de vida”.
A ello se suman, los cursos de formación docente, que pretendiendo resolver el problema de las capacidades de quienes imparten la docencia universitaria, continúan bajo una lógica docentista, carente y renuente a introducir la discusión que desde las teorías sociales, epistemológicas, las bases sociopolíticas, los modelos económicos y los esquemas y proyectos educativos existentes, permitirán facilitar tanto a docentes como a estudiantes del sector salud, una nueva conciencia ciudadana y otro sentido para comprender el por qué de la crisis del sector salud, el problema del Estado y la Contemporaneidad y la necesidad de pensum de estudios con contenidos pertinentes socialmente.
Además, se debe destacar que aún cuando existe un espacio llamado Publicaciones en la Facultad de Ciencias de la Salud, Sede Aragua, no se utiliza este, para promover un área que facilite la construcción y elaboración de materiales didácticos impresos que garanticen una formación cónsona con los nuevos tiempos, sino que solo se le da uso como espacio para reproducir y encuadernar.
Las vías de publicaciones, están fortalecidas solo por el Departamento de Salud Pública de Medicina, quien proporciona un gran aporte a través de las Revistas Indexadas Tipo A, promovidas desde dicho Departamento auspiciando un espacio para la reflexión y publicación desde la diversidad epistemológica, en donde tienen cabida, temáticas de distintas áreas y saberes.
Sin embargo, desde allí no logra resolverse el vacío del pensum en el caso de la Escuela de Bioanálisis en relación a la formación epistemológica y sociopolítica que quienes imparten y reciben la enseñanza, deben poseer. ¿Por qué esta necesidad?, porque desde ella, es posible “un currículo por competencias con competencias genéricas, políticas, sociales e institucionales” como lo señala Lejter (2002:17).
Parece requerirse, entonces, si no de una revisión profunda del pensum de estudios, por lo menos de materiales didácticos impresos que contribuyan a la formación de lo/as docentes y estudiantes que constituyen el equipo de salud, adscrito a la Universidad de Carabobo en su Facultad de Ciencias de la Salud, de la sede Aragua, a fin de promover actitudes abiertas al conocimiento que exige hoy el nuevo currículo basado en competencias.
Se presentará entonces, como alternativa para la promoción de las actitudes antes señaladas y como una contribución a lo que el currículo por competencias exige desde las competencias genéricas sociales, políticas e institucionales, un material didáctico  o texto que lleva por título: Estado y Contemporaneidad, Didáctica para la Formación Epistemológica y Sociopolítica del Equipo de Salud.
Desde él, se pretende ofrecer, a partir de mapas y esquemas conceptuales, mediante los cuales se ablanden las posibilidades de entrada al conocimiento epistemológico, historiográfico, sociopolítico y socioeconómico, la discusión del Estado Venezolano en su proceso de estructuración y desestructuración.
Todo esto se realizará mediante una revisión de más de cuarenta bibliografías, que desde lo hermeneútico-documental permitirá el producto de un texto que visualmente luzca atractivo ante una población que como el equipo de salud, trae como escuela, el pensamiento instrumental, lo que de hecho ha sido parte de lo que explica la negativa a introducirse en otras formas de pensamiento, de aquí entonces, el valor de la didáctica a través de mapas conceptuales para lograr el propósito que se pretende alcanzar, a través de un texto escrito.
Comprender esta discusión, aproxima al equipo de salud, entendido este en el concepto docentes-estudiantes de la Facultad que laboran y laborarán en distintos sectores de salud el país, hacia la capacidad de descontruir la lógica que explica los procesos del estado que abordan la salud y los cambios que hoy se presentan en ella.
Hablar del Estado Venezolano implica una revisión minuciosa y exhaustiva de los referentes que lo explican, desde su génesis hasta los momentos importantes de su estructuración y desestructuración, entendidos como centralización y descentralización.
Según Del Búfalo, E (1995:20):
Este surge con las mismas formas asumidas en la colonia desde los modelos de las antiguas provincias de Portugal y España, en cuya estructuración territorial no hubo espacio para una sociedad libre pues su construcción estuvo centrada en el caudillismo.
Así, el Estado Venezolano toma una estructura dual, por una parte, basado en desigualdades y verticalización administrativa y por otra, con una jerarquización y división nominal de los poderes, con una arquitectura centro-periférica que reconstruye la vinculación lineal: metrópolis-colonias.
Según Zeitting, I. (1982:36):
El Estado Venezolano se caracteriza en su génesis, desde las ideas liberales de ilustración, cuyo centro es la razón instrumental como expresión de la modernidad. El Estado se construye desde el individuo, quien a partir de su absorción a la voluntad común general, sin perder su propia voluntad, se ciñe a una fuerza impersonal o fuerza de la naturaleza.
En pocas palabras, este concepto de Estado-Individuo-Comunidad se desarrolla bajo la teoría del contrato social, materializada en todos los sectores de la sociedad, ámbitos y áreas del saber, como un referente político-ideológico que sostiene a dicho Estado.
El Estado se sustenta entonces, bajo los criterios de “felicidad, soberanía y democracia” representada en delegación de poderes, denominada fuerza pública, en la cual se asume el cambio social como algo lento y deliberado a través de la Reforma.
Para Del Búfalo, E (1995:21):
El Estado Liberal Burgués que nace con la Contemporaneidad, pretende una naturaleza del orden social que busca “la felicidad del individuo”, mediante un contrato  social concebido como Pacto Social, en la que los derechos y la soberanía individual dejan de ser naturales para el individuo y se transforman en bien  común que se expresa en la ley.
Esto implica que el Estado es quien fija los derechos y los administra según sus dispositivos de autoridad, ley y orden desde el aparato represivo pero en medio de un discurso dicotómico que anuncia libertades y derechos humanos bajo la esclavitud de dicho Estado. Es por ello que el orden social, aparece asociado a leyes inmutables que marcan el rumbo de todos los procesos que se desarrollan en él.
Entonces ¿Qué caracteriza al Estado Contemporáneo Venezolano en todas sus estructuras incluyendo la salud?: Poderes públicos, burocracia administrativa, aparatos represivos, una fisonomía de Estado controlador e interventor de los derechos ciudadanos bajo las leyes, representatividad, presidencialismo, constitucionalidad y pactos sociales que invisibilizan las diferencias en nombre de la homogeneización de la cultura, los derechos, las ideas, la salud, la enfermedad y la educación, entre otras cosas, todo ello como herencia colonial.
Estos referentes que lo caracterizan, tienen sus manifestaciones ideológicas en pensamientos de viejos empiristas, racionalistas y positivistas como Loocke, Condillac, Rousseau, Tocqueville, Montesquiu, Hobbes, Newton, Saint Simón y Comte por mencionar algunos, a los cuales hace referencia Zeitling, I. (1982:37) identificando desde ellos, un Estado caracterizado ideológicamente por:
El conocimiento de la realidad natural y social dependiente de la razón, la  conducción política del mismo desde un parlamento y un poder legislativo que elabora, regula y vigila las leyes que rigen la vida común de los ciudadanos, un poder ejecutivo que vigila al legislativo y un hombre que se adapta al orden existente, es pasivo y aprende por la experiencia social.
Desde estos postulados empiristas, se ha justificado entonces un Estado, que ha invisibilizado las diferencias de género y etnias  ya que concibe al hombre como concepto genérico y universal y que, además se instituye sobre la base de la obediencia y adaptabilidad a la ley y al orden establecido, con unas estructuras de poder que controla desde la razón, la institucionalidad y la voluntad humana.
Además Zeitling, I (1982:38), destaca los referentes racionalistas heredados de la ilustración de pensamientos de Rousseau, Tocqueville y Montesquiu, para la construcción del Estado como:
La unificación del poder en la organización política de las instituciones, un parlamento que legisla la vida social, los pactos sociales donde los individuos pierden sus derechos, la descentralización como opción de un poder fragmentado, el Estado como República, que protege la propiedad privada, el individuo sometido a la ley como manifestación de la razón.
Se develan desde estos referentes planteados, en la referencia anterior una ideología y visión sociopolítica, en la cual las instituciones, el poder, la razón y la propiedad, parecen ser anteriores a las necesidades sociales de mujeres y hombres y a sus derechos y oportunidades, lo cual se consolida con lo que el Positivismo afianza como criterios para la construcción el Estado ideal desde personajes como Saint Simón y Augusto Comte, a los cuales se refiere Zeitling, I. (1982:39) al señalar que según estos ideólogos:
El Estado y la sociedad deben ser conducidos por una elite cultivada y educada, una elite científico-militar-industrial, desde los principios positivos que permitan el control de los poseedores sobre los desposeídos. Un Estado debe fundamentarse en los principios Lazzer-Faire y bajo el respeto de evolucionismo, el orden y la ley; así como a la permanencia de instituciones no transformables, sino desde una visión de sociedad homogénea.
Todos estos principios han definido al Estado Venezolano en cuatro momentos importantes de la contemporaneidad: Entre 1811-1958 (Estados Liberales Nacionales), entre 1960-1989 (Estado Democrático-Liberal-Representativo), entre 1990-1999 (Estado-Democrático-Neoliberal) y entre 2000-2009 (Estado Socialista del siglo XXI); aún y cuando en cada período, cambie la semiología del discurso que los define.
Es por ello que en las instituciones vinculadas a los procesos educativos en salud, se ha asumido hasta ahora, esquemas estructurados en su funcionamiento y prácticas que develan un concepto de formación de ciudadanos/as homogéneos/as, con perfiles incambiables o en todo caso, solo reformables y en donde la participación es solo un concepto, más no así una práctica y los pensum de estudios, constituyen una réplica de las características del mismo Estado, basadas en la rigidez, autoridad, verticalidad, inflexibilidad metódica y prácticas educativas despóticas, amparadas en discursos de avanzada.

RECONOCIMIENTO DE LAS FORMAS O MODALIDADES DE ESTADO EN VENEZUELA DESDE LO SOCIOPOLITICO UNA HERRAMIENTA DIDACTICA PARA EL EQUIPO DE SALUD

Tres formas o modalidades de Estado, han definido a la contemporaneidad venezolana: 1) La República, 2) El Estado-Nación-Centralizado y 3) El Estado Federal-Descentralizado.
¿Por qué es importante que quienes conforman el equipo de salud las reconozcan?, sencillamente porque ello permite empoderamiento ciudadano sobre los procesos sociales, políticos, educativos y de salud.
Así, según la Comisión para la Reforma del Estado (1989:26) estas tres formas o modalidades de Estado pueden definirse como:
a) República: La mezcla de elementos liberales y autoritarios, gobierno fundamentado en la constitucionalidad, con reconocimiento de los derechos y deberes del ciudadano, representatividad en el parlamento, sustentado en contratos sociales, basado en sistemas presidencialistas e hispanoamericanismos. b) Estado-Nación-Centralizado: Con características paternalistas que cohesionan lenguas, tradición, costumbres y religión, totalidad homogénea que regula la acción de los ciudadanos, estado “protector”, que busca la “estabilización social”, concepto desarrollista y modernizador, estado liberal- burgués, transcurre entre dictaduras y democracias. c) Estado Federal-Descentralizado: Basado en autonomías de las localidades, coexistencias de sistemas presidencialistas, ministeriales y parlamentarios, centrado en una división territorial, redistribución del poder, transferencia de competencias y descentralización administrativa.
Ahora bien, después de estas tres Conceptualizaciones de Estado, se hace posible visibilizar la yuxtaposición de modalidades por las cuales ha transitado Venezuela y desde las cuales se sostiene la institucionalidad, las prácticas educativas y las prácticas en salud; primero con instituciones con prácticas desarrollistas, modernizadoras y ciertamente con visos de nacionalismos homogeneizadores, en el caso educativo, con currículos que cohesionan el conocimiento en ideas de unificación y un solo pensamiento y luego con ilusionismos de autonomías que aunque en el discurso lo parezcan, en la práctica siempre han estado supeditadas a estructuras concebidas como superiores, al estilo del  concepto centro-periferia.
Para evidenciar estas tres formas o modalidades sociopolíticas de Estado, se hace referencia a las modalidades de Gobierno que las han amparado como los nacionalismos, democracias representativas, participativas, formas paternalistas, intervencionistas y populistas, desde las cuales se han edificado también, las prácticas educativas y de salud, con una herencia o réplica cultural de las mismas.  
La Revista Sic (1996:45), define a estas modalidades de la siguiente manera:
Nacionalismos: Sentido de integración e identidad nacional, nacionalización de industrias, autarquísmo, desarrollismo, patriotismo, revolución y militarismos, se retoma el concepto de soberanía nacional, basado en  la teoría de la seguridad nacional. b) Democracias Representativas: Pluralismo político, alianzas y pactos, estado conformado por poderes públicos, burguesía todopoderosa que organiza a la sociedad.     c) Paternalismos-Intervencionismos: Estado centralizado, todopoderoso, autoritario, recaudador de impuestos, conceptos de unidad territorial, control administrativo, modernizador, utiliza decretos, acumulador de riquezas para fortalecer el fisco nacional y trabaja por el fortalecimiento de las instituciones. d) Populismo: Estado basado en el consumo, formas de acumulación, industrialización, alianzas de clases, modernizador.
Desde estas modalidades de gobierno, funcionan tanto las Repúblicas, el Estado Nación Centralizado y el Estado Federal Descentralizado, de aquí que sociopolítica y epistemológicamente, sea tan controversial, ubicar a Venezuela en su contemporaneidad en una sola forma, pues históricamente, aparecen hibridadas y desde tal hibridación se han construido también las políticas y prácticas educativas y de salud. Ello explica, el por qué de currículos sin precisión del tipo de ciudadano/a, de Estado y sociedad que se desea alcanzar, de aquí los vacíos epistemológicos y sociopolíticos de los diseños curriculares, de estructuras mecanicistas y tecnicistas que permiten encubrir el desconocimiento de lo que según sea el tipo de Estado y sociedad que se pretende alcanzar en las instituciones de Educación Superior e inclusive el por qué no logran comprenderse los cambios en materia de políticas educativas y de salud desde pensamientos internacionales.
Comprender tales formas, modalidades y estructuras, facilita prácticas claras, búsqueda de nuevos referentes y la flexibilización de pensamientos en el sector salud.

ESTADO Y CONTEMPORANEIDAD
¿TRES MODELOS ECONÓMICOS Y UN MISMO FIN?

Podríamos comenzar preguntándonos, ¿Por qué el equipo de salud que labora y estudia en las instituciones universitarias, tiene que involucrarse en la comprensión de los modelos económicos, si la práctica educativa en los pensum universitarios de salud, han sido concebidos hasta ahora desde el Positivismo y sus teorías afines?, ¿Qué aporta tal comprensión para abordar nuevos pensamientos curriculares educativos en salud?
Creo que definitivamente, es grande el aporte desde tal comprensión, ya que las prácticas educativas, curriculares y de salud no son vacías, sino que se instituyen como el resultado de epistemes, ideologías y modelos sociopolíticos y económicos que, postulan desde sus principios, cómo se concibe al Estado y la Ciudadanía.
Todo equipo de salud, debe conocer entonces, qué caracteriza a los modelos hasta el siglo XXI, regentes de la economía desde la cual se administra y ha administrado la salud y la educación.
González, F. (1993:65) los explica desde los siguientes postulados:
Liberalismo Económico: Modelo que se instala en Venezuela desde el siglo XIX y permanece hasta 1970, caracterizado por la existencia de un mercado, basado en el libre comercio, la iniciativa individual, ley de oferta y de demanda, desarrollismo y sustitución de importaciones. En él se pierden los controles de Estado sobre el capital y se materializa con la fuga de divisas. b) Keynesianismo: Surge en la Europa de Post guerra 1940-50 y en Venezuela se estructura en varios momentos 1970-1980-2000-2009. Basado en Capitalismo planificado de Estado, es monetarista, gasto estatal sin control pero búsqueda de equilibrio macro-económico, redistribución de ingresos, desarrollo autárquico hacia adentro. c) Neoliberalismo: Vuelta a la racionalidad del liberalismo, teoría intervencionista, elevados precios, adelgazamiento de las funciones del Estado, este pasa a ser una empresa más, estado basado en la competencia, devaluación monetaria, vuelta al Lazzer-Fairismo.
Es importante señalar, cómo la presencia de estos modelos económicos han marcado pauta importante en las políticas educativas y de salud en el sector universitario, sobre todo en el último de dichos modelos como el Neoliberalismo, en el cual, según la Comisión para la Reforma del Estado (1999:32):
Se contempla una óptica de desarrollo ciudadano que se traduce en competencia profesional, productividad e innovación, aprendizajes globalizadores, centrados en las matemáticas y la lengua, homogeneización de objetivos, pensamiento corporativo privatizador, controles otorgados a organismos internacionales como el Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, Banco Interamericano de Desarrollo, adelgazamiento del Estado en sus funciones y poco compromiso social.
Cada uno de los modelos económicos, tuvieron su impacto en la educación y la salud pero el Neoliberalismo fue quien materializó la apertura a las confrontaciones ideológicas del país por su enfoque profundamente fragmentario y privatizador de la educación y la salud; además por la visión de un Estado sin compromiso social que se presenta como empresa y como instancia que delega competencias y se desconcertan, hasta el punto de entregar concesiones a organismos internacionales en donde se pierde la construcción de una nueva conciencia ciudadana.

REFERENCIAS

Chomsky (1999). Currículo por Competencias. Colombia: Editorial Textos Universitarios.

Comisión para la Reforma del Estado (1989). El Rol del Estado Venezolano en una estrategia económica. Volumen 5. Caracas: s/editorial.

Comisión para la Reforma del Estado (1990). Fortalecimiento del Estado de Derecho. Volumen 7. Caracas: s/editorial.

Del Búfalo, E (1995). Muerte y Resurrección del Estado. Caracas: s/editorial.

González, F. (1993). El Éxito de la Política Económica de 1989-1993. Caracas: Editorial Tropykos.

Lejter, J. (2002). El Proceso de Aprender-Enseñar. Módulo de Capacitación Pedagógica. Vínculos y Respuestas a las Necesidades Sociales. Módulo IV. Caracas: MDSS.

Meza, Daisy y Sánchez, Roel (2007). El Currículo por Competencias. Revista Comunidad y Salud. Universidad de Carabobo. Facultad de Ciencias de la Salud. Escuela de Medicina. Witremundo Torrealba. Departamento de Salud Pública. Aragua.

Revista Sic (1996). Las Medidas Económicas el Día Después. Caracas: s/editorial.

Sheffler, I. (1999). Epitemología y educación. Caracas: tesis Doctoral. UCV.

Tobón, T. (2007). Currículo por Competencias. Colombia: Editorial Textos Universitarios.

Zeitling, I (1982). Ideología y Teoría Sociológica. Caracas: s/editorial.

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