miércoles, 8 de diciembre de 2010

ESTADO Y CONTEMPORANEIDAD DIDÁCTICA PARA LA FORMACIÓN EPISTEMOLÓGICA Y SOCIOPOLÍTICA DEL EQUIPO DE SALUD

Por Msc. Daisy Meza

CORTE XVI

INTRODUCCIÓN

Abordar la problemática del Estado desde la contemporaneidad, implica un proceso multidimensionado que se explica desde lo historiográfico, lo sociopolítico, epistemológico, ideológico y socioeconómico, pues los cambios que determinan el funcionamiento del Estado desde las Instituciones de salud y educación, tienen sus referentes en la Constitucionalidad, los planes de la nación y las políticas públicas.
Ahora bien, la no comprensión de ello, ha hecho que el equipo de salud en nuestras instituciones educativas universitarias y hospitalarias, se presente con un lado delgado y ciertamente vacío o débil para enfrentar los retos que el nuevo milenio trae consigo; esto no es casual; ya que es parte de la herencia cultural del Modelo Positivo-Funcional-Pragmático, que en su empeño por invisibilizar la acción social de mujeres y hombres, codificó todas las estructuras, inclusive la humana en el marco de sus diferencias.
Hoy por ejemplo, se evidencian, cambios en las estructuras institucionales de salud y educación, con nuevos, nombres, propósitos y formas de funcionamiento como una expresión emergente, ante la implosión del Estado Contemporáneo en su desgaste producido desde la modernidad.
Así, aún y cuando las “nuevas estructuras” siguen ancladas a la modernidad, se debaten ante otras posibilidades que se hibridan con lo post-moderno y lo complejo aunque no se les dé en la práctica, ese nombre.
Comprender este fenómeno ideológico-social, implica entonces comprender la contemporaneidad y con ello, la necesidad del empoderamiento del equipo de salud en el sector universitario de los referentes que lo explican. Se abordan entonces, desde el artículo que se presenta a continuación, una serie de teorías de entrada, referidas al Estado Contemporáneo y sus fundamentos epistemológicos, las formas o modalidades de Estado en Venezuela, el Estado y la Contemporaneidad: ¿Tres modelos económicos y un mismo fin?.
De aquí entonces que se plantee como propósito central de este trabajo, la construcción de un material impreso o texto, que desde la didáctica, posibilite al equipo de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Escuela de Bioanálisis de la Universidad de Carabobo, Sed Aragua, el estudio y la comprensión del Estado y la Contemporaneidad, para el fortalecimiento de su formación epistemológica, ideológica, sociopolítica, historiográfica y socioeconómica, tan necesaria para enfrentar los nuevos retos del milenio.

APROXIMACIÓN A LA REALIDAD

Los nuevos tiempos del milenio, han introducido cambios en todos los niveles de las estructuras sociales, políticas, ideológicas, culturales, educativas y de salud. Hoy por ejemplo, se plantea la necesidad de insertar a las instituciones de Educación Superior y Salud, en los requerimientos generados por tales procesos de reestructuración paradigmática.
De allí entonces, e que las universidades, se vean en la obligación de replantear sus pensum de estudio y con ello, la lógica que ha definido su funcionamiento en materia de enseñanza hasta ahora. No se trata así, de solo cambiar planes, programas y estrategias metodológicas de enseñanza, ya que el problema no es curricular con visión tecnicista (objetivos, contenidos, estrategias), sino de un proyecto educativo con otra u otras miradas epistemológicas sobre la realidad social universitaria y de salud del país y del planeta.
Es así, que surge como requerimiento impostergable, el currículo por competencias, que tanto ha sido debatido y cuestionado, pues unos/as lo definen como neo-conductismo y otros/as lo definen como una vía desde el paradigma de la complejidad, para aperturar con flexibilidad los pensamientos y las practicas humana, sociales, académicas y de salud.
Entendido de ese modo, el currículo por competencias, se presenta como una opción interesante, si se asume desde las disertaciones que Chomsky (1999:113) hace sobre él, al caracterizarlo como: la capacidad de disposición, de actuación y de interpretación de la realidad”.
Evidentemente, éste, definido así, ofrece la alternativa para comprender la realidad, desde otras miradas y otras lógicas distintas a las que tradicionalmente se han hecho sobre el conocimiento.
Por otra pare, Tobón (2007:7) lo define como “la capacidad de actuar con ideonidad y compromiso en acción, con conciencia en base a conocimientos, habilidades y destrezas”.
Nótese que en ambas reflexiones, tanto Chomsky como Tobón, coinciden en una comprensión distinta del currículo, en la cual se incluyen la capacidad, disposición, acción, interpretación, compromisos, conocimientos, habilidades y destrezas, como condiciones necesarias para asumir un saber.
Ahora bien, ¿cómo cambiar el currículo, si la plataforma epistemológico-conceptual de lo que el mismo implica, pretende ser inmutable para los y las que lo pretenden implantar?. He aquí la gran controversia, pues si la praxis curricular implica; compromiso, conciencia, interpretación; es preciso que se entienda la necesidad imperiosa de un proceso educativo, construido sobre el entendimiento de base claras acerca de lo que sociopolíticamente se debe conocer para asumir la practica curricular que por demás, es ideológica.
Al revisar el caso de dicha practica curricular, en la Universidad de Carabobo, Sede Aragua, como caso de estudio, se evidencia en la Facultad de Ciencias de la Salud, carreras como las de Bioanálisis, vacías de contenido epistemológico y sociopolítico claro, aún y cuando se pretende caracterizarla como constructivista y ahora en el tránsito hacia el enfoque basado en competencias, sus pensum de estudios develan una lógica fundamentada en conocimientos fragmentados, asignaturas sin conexión entre sí, marcadas por un pragmatismo que como bien lo señala Sheffler (1999:20) “promueve procesos de aprendizaje y enseñanza mecanicistas, basados en mera técnica aplicativa, carentes de fundamentos que impulsen nuevos conceptos educativos y de vida”.
A ello se suman, los cursos de formación docente, que pretendiendo resolver el problema de las capacidades de quienes imparten la docencia universitaria, continúan bajo una lógica docentista, carente y renuente a introducir la discusión que desde las teorías sociales, epistemológicas, las bases sociopolíticas, los modelos económicos y los esquemas y proyectos educativos existentes, permitirán facilitar tanto a docentes como a estudiantes del sector salud, una nueva conciencia ciudadana y otro sentido para comprender el por qué de la crisis del sector salud, el problema del Estado y la Contemporaneidad y la necesidad de pensum de estudios con contenidos pertinentes socialmente.
Además, se debe destacar que aún cuando existe un espacio llamado Publicaciones en la Facultad de Ciencias de la Salud, Sede Aragua, no se utiliza este, para promover un área que facilite la construcción y elaboración de materiales didácticos impresos que garanticen una formación cónsona con los nuevos tiempos, sino que solo se le da uso como espacio para reproducir y encuadernar.
Las vías de publicaciones, están fortalecidas solo por el Departamento de Salud Pública de Medicina, quien proporciona un gran aporte a través de las Revistas Indexadas Tipo A, promovidas desde dicho Departamento auspiciando un espacio para la reflexión y publicación desde la diversidad epistemológica, en donde tienen cabida, temáticas de distintas áreas y saberes.
Sin embargo, desde allí no logra resolverse el vacío del pensum en el caso de la Escuela de Bioanálisis en relación a la formación epistemológica y sociopolítica que quienes imparten y reciben la enseñanza, deben poseer. ¿Por qué esta necesidad?, porque desde ella, es posible “un currículo por competencias con competencias genéricas, políticas, sociales e institucionales” como lo señala Lejter (2002:17).
Parece requerirse, entonces, si no de una revisión profunda del pensum de estudios, por lo menos de materiales didácticos impresos que contribuyan a la formación de lo/as docentes y estudiantes que constituyen el equipo de salud, adscrito a la Universidad de Carabobo en su Facultad de Ciencias de la Salud, de la sede Aragua, a fin de promover actitudes abiertas al conocimiento que exige hoy el nuevo currículo basado en competencias.
Se presentará entonces, como alternativa para la promoción de las actitudes antes señaladas y como una contribución a lo que el currículo por competencias exige desde las competencias genéricas sociales, políticas e institucionales, un material didáctico  o texto que lleva por título: Estado y Contemporaneidad, Didáctica para la Formación Epistemológica y Sociopolítica del Equipo de Salud.
Desde él, se pretende ofrecer, a partir de mapas y esquemas conceptuales, mediante los cuales se ablanden las posibilidades de entrada al conocimiento epistemológico, historiográfico, sociopolítico y socioeconómico, la discusión del Estado Venezolano en su proceso de estructuración y desestructuración.
Todo esto se realizará mediante una revisión de más de cuarenta bibliografías, que desde lo hermeneútico-documental permitirá el producto de un texto que visualmente luzca atractivo ante una población que como el equipo de salud, trae como escuela, el pensamiento instrumental, lo que de hecho ha sido parte de lo que explica la negativa a introducirse en otras formas de pensamiento, de aquí entonces, el valor de la didáctica a través de mapas conceptuales para lograr el propósito que se pretende alcanzar, a través de un texto escrito.
Comprender esta discusión, aproxima al equipo de salud, entendido este en el concepto docentes-estudiantes de la Facultad que laboran y laborarán en distintos sectores de salud el país, hacia la capacidad de descontruir la lógica que explica los procesos del estado que abordan la salud y los cambios que hoy se presentan en ella.
Hablar del Estado Venezolano implica una revisión minuciosa y exhaustiva de los referentes que lo explican, desde su génesis hasta los momentos importantes de su estructuración y desestructuración, entendidos como centralización y descentralización.
Según Del Búfalo, E (1995:20):
Este surge con las mismas formas asumidas en la colonia desde los modelos de las antiguas provincias de Portugal y España, en cuya estructuración territorial no hubo espacio para una sociedad libre pues su construcción estuvo centrada en el caudillismo.
Así, el Estado Venezolano toma una estructura dual, por una parte, basado en desigualdades y verticalización administrativa y por otra, con una jerarquización y división nominal de los poderes, con una arquitectura centro-periférica que reconstruye la vinculación lineal: metrópolis-colonias.
Según Zeitting, I. (1982:36):
El Estado Venezolano se caracteriza en su génesis, desde las ideas liberales de ilustración, cuyo centro es la razón instrumental como expresión de la modernidad. El Estado se construye desde el individuo, quien a partir de su absorción a la voluntad común general, sin perder su propia voluntad, se ciñe a una fuerza impersonal o fuerza de la naturaleza.
En pocas palabras, este concepto de Estado-Individuo-Comunidad se desarrolla bajo la teoría del contrato social, materializada en todos los sectores de la sociedad, ámbitos y áreas del saber, como un referente político-ideológico que sostiene a dicho Estado.
El Estado se sustenta entonces, bajo los criterios de “felicidad, soberanía y democracia” representada en delegación de poderes, denominada fuerza pública, en la cual se asume el cambio social como algo lento y deliberado a través de la Reforma.
Para Del Búfalo, E (1995:21):
El Estado Liberal Burgués que nace con la Contemporaneidad, pretende una naturaleza del orden social que busca “la felicidad del individuo”, mediante un contrato  social concebido como Pacto Social, en la que los derechos y la soberanía individual dejan de ser naturales para el individuo y se transforman en bien  común que se expresa en la ley.
Esto implica que el Estado es quien fija los derechos y los administra según sus dispositivos de autoridad, ley y orden desde el aparato represivo pero en medio de un discurso dicotómico que anuncia libertades y derechos humanos bajo la esclavitud de dicho Estado. Es por ello que el orden social, aparece asociado a leyes inmutables que marcan el rumbo de todos los procesos que se desarrollan en él.
Entonces ¿Qué caracteriza al Estado Contemporáneo Venezolano en todas sus estructuras incluyendo la salud?: Poderes públicos, burocracia administrativa, aparatos represivos, una fisonomía de Estado controlador e interventor de los derechos ciudadanos bajo las leyes, representatividad, presidencialismo, constitucionalidad y pactos sociales que invisibilizan las diferencias en nombre de la homogeneización de la cultura, los derechos, las ideas, la salud, la enfermedad y la educación, entre otras cosas, todo ello como herencia colonial.
Estos referentes que lo caracterizan, tienen sus manifestaciones ideológicas en pensamientos de viejos empiristas, racionalistas y positivistas como Loocke, Condillac, Rousseau, Tocqueville, Montesquiu, Hobbes, Newton, Saint Simón y Comte por mencionar algunos, a los cuales hace referencia Zeitling, I. (1982:37) identificando desde ellos, un Estado caracterizado ideológicamente por:
El conocimiento de la realidad natural y social dependiente de la razón, la  conducción política del mismo desde un parlamento y un poder legislativo que elabora, regula y vigila las leyes que rigen la vida común de los ciudadanos, un poder ejecutivo que vigila al legislativo y un hombre que se adapta al orden existente, es pasivo y aprende por la experiencia social.
Desde estos postulados empiristas, se ha justificado entonces un Estado, que ha invisibilizado las diferencias de género y etnias  ya que concibe al hombre como concepto genérico y universal y que, además se instituye sobre la base de la obediencia y adaptabilidad a la ley y al orden establecido, con unas estructuras de poder que controla desde la razón, la institucionalidad y la voluntad humana.
Además Zeitling, I (1982:38), destaca los referentes racionalistas heredados de la ilustración de pensamientos de Rousseau, Tocqueville y Montesquiu, para la construcción del Estado como:
La unificación del poder en la organización política de las instituciones, un parlamento que legisla la vida social, los pactos sociales donde los individuos pierden sus derechos, la descentralización como opción de un poder fragmentado, el Estado como República, que protege la propiedad privada, el individuo sometido a la ley como manifestación de la razón.
Se develan desde estos referentes planteados, en la referencia anterior una ideología y visión sociopolítica, en la cual las instituciones, el poder, la razón y la propiedad, parecen ser anteriores a las necesidades sociales de mujeres y hombres y a sus derechos y oportunidades, lo cual se consolida con lo que el Positivismo afianza como criterios para la construcción el Estado ideal desde personajes como Saint Simón y Augusto Comte, a los cuales se refiere Zeitling, I. (1982:39) al señalar que según estos ideólogos:
El Estado y la sociedad deben ser conducidos por una elite cultivada y educada, una elite científico-militar-industrial, desde los principios positivos que permitan el control de los poseedores sobre los desposeídos. Un Estado debe fundamentarse en los principios Lazzer-Faire y bajo el respeto de evolucionismo, el orden y la ley; así como a la permanencia de instituciones no transformables, sino desde una visión de sociedad homogénea.
Todos estos principios han definido al Estado Venezolano en cuatro momentos importantes de la contemporaneidad: Entre 1811-1958 (Estados Liberales Nacionales), entre 1960-1989 (Estado Democrático-Liberal-Representativo), entre 1990-1999 (Estado-Democrático-Neoliberal) y entre 2000-2009 (Estado Socialista del siglo XXI); aún y cuando en cada período, cambie la semiología del discurso que los define.
Es por ello que en las instituciones vinculadas a los procesos educativos en salud, se ha asumido hasta ahora, esquemas estructurados en su funcionamiento y prácticas que develan un concepto de formación de ciudadanos/as homogéneos/as, con perfiles incambiables o en todo caso, solo reformables y en donde la participación es solo un concepto, más no así una práctica y los pensum de estudios, constituyen una réplica de las características del mismo Estado, basadas en la rigidez, autoridad, verticalidad, inflexibilidad metódica y prácticas educativas despóticas, amparadas en discursos de avanzada.

RECONOCIMIENTO DE LAS FORMAS O MODALIDADES DE ESTADO EN VENEZUELA DESDE LO SOCIOPOLITICO UNA HERRAMIENTA DIDACTICA PARA EL EQUIPO DE SALUD

Tres formas o modalidades de Estado, han definido a la contemporaneidad venezolana: 1) La República, 2) El Estado-Nación-Centralizado y 3) El Estado Federal-Descentralizado.
¿Por qué es importante que quienes conforman el equipo de salud las reconozcan?, sencillamente porque ello permite empoderamiento ciudadano sobre los procesos sociales, políticos, educativos y de salud.
Así, según la Comisión para la Reforma del Estado (1989:26) estas tres formas o modalidades de Estado pueden definirse como:
a) República: La mezcla de elementos liberales y autoritarios, gobierno fundamentado en la constitucionalidad, con reconocimiento de los derechos y deberes del ciudadano, representatividad en el parlamento, sustentado en contratos sociales, basado en sistemas presidencialistas e hispanoamericanismos. b) Estado-Nación-Centralizado: Con características paternalistas que cohesionan lenguas, tradición, costumbres y religión, totalidad homogénea que regula la acción de los ciudadanos, estado “protector”, que busca la “estabilización social”, concepto desarrollista y modernizador, estado liberal- burgués, transcurre entre dictaduras y democracias. c) Estado Federal-Descentralizado: Basado en autonomías de las localidades, coexistencias de sistemas presidencialistas, ministeriales y parlamentarios, centrado en una división territorial, redistribución del poder, transferencia de competencias y descentralización administrativa.
Ahora bien, después de estas tres Conceptualizaciones de Estado, se hace posible visibilizar la yuxtaposición de modalidades por las cuales ha transitado Venezuela y desde las cuales se sostiene la institucionalidad, las prácticas educativas y las prácticas en salud; primero con instituciones con prácticas desarrollistas, modernizadoras y ciertamente con visos de nacionalismos homogeneizadores, en el caso educativo, con currículos que cohesionan el conocimiento en ideas de unificación y un solo pensamiento y luego con ilusionismos de autonomías que aunque en el discurso lo parezcan, en la práctica siempre han estado supeditadas a estructuras concebidas como superiores, al estilo del  concepto centro-periferia.
Para evidenciar estas tres formas o modalidades sociopolíticas de Estado, se hace referencia a las modalidades de Gobierno que las han amparado como los nacionalismos, democracias representativas, participativas, formas paternalistas, intervencionistas y populistas, desde las cuales se han edificado también, las prácticas educativas y de salud, con una herencia o réplica cultural de las mismas.  
La Revista Sic (1996:45), define a estas modalidades de la siguiente manera:
Nacionalismos: Sentido de integración e identidad nacional, nacionalización de industrias, autarquísmo, desarrollismo, patriotismo, revolución y militarismos, se retoma el concepto de soberanía nacional, basado en  la teoría de la seguridad nacional. b) Democracias Representativas: Pluralismo político, alianzas y pactos, estado conformado por poderes públicos, burguesía todopoderosa que organiza a la sociedad.     c) Paternalismos-Intervencionismos: Estado centralizado, todopoderoso, autoritario, recaudador de impuestos, conceptos de unidad territorial, control administrativo, modernizador, utiliza decretos, acumulador de riquezas para fortalecer el fisco nacional y trabaja por el fortalecimiento de las instituciones. d) Populismo: Estado basado en el consumo, formas de acumulación, industrialización, alianzas de clases, modernizador.
Desde estas modalidades de gobierno, funcionan tanto las Repúblicas, el Estado Nación Centralizado y el Estado Federal Descentralizado, de aquí que sociopolítica y epistemológicamente, sea tan controversial, ubicar a Venezuela en su contemporaneidad en una sola forma, pues históricamente, aparecen hibridadas y desde tal hibridación se han construido también las políticas y prácticas educativas y de salud. Ello explica, el por qué de currículos sin precisión del tipo de ciudadano/a, de Estado y sociedad que se desea alcanzar, de aquí los vacíos epistemológicos y sociopolíticos de los diseños curriculares, de estructuras mecanicistas y tecnicistas que permiten encubrir el desconocimiento de lo que según sea el tipo de Estado y sociedad que se pretende alcanzar en las instituciones de Educación Superior e inclusive el por qué no logran comprenderse los cambios en materia de políticas educativas y de salud desde pensamientos internacionales.
Comprender tales formas, modalidades y estructuras, facilita prácticas claras, búsqueda de nuevos referentes y la flexibilización de pensamientos en el sector salud.

ESTADO Y CONTEMPORANEIDAD
¿TRES MODELOS ECONÓMICOS Y UN MISMO FIN?

Podríamos comenzar preguntándonos, ¿Por qué el equipo de salud que labora y estudia en las instituciones universitarias, tiene que involucrarse en la comprensión de los modelos económicos, si la práctica educativa en los pensum universitarios de salud, han sido concebidos hasta ahora desde el Positivismo y sus teorías afines?, ¿Qué aporta tal comprensión para abordar nuevos pensamientos curriculares educativos en salud?
Creo que definitivamente, es grande el aporte desde tal comprensión, ya que las prácticas educativas, curriculares y de salud no son vacías, sino que se instituyen como el resultado de epistemes, ideologías y modelos sociopolíticos y económicos que, postulan desde sus principios, cómo se concibe al Estado y la Ciudadanía.
Todo equipo de salud, debe conocer entonces, qué caracteriza a los modelos hasta el siglo XXI, regentes de la economía desde la cual se administra y ha administrado la salud y la educación.
González, F. (1993:65) los explica desde los siguientes postulados:
Liberalismo Económico: Modelo que se instala en Venezuela desde el siglo XIX y permanece hasta 1970, caracterizado por la existencia de un mercado, basado en el libre comercio, la iniciativa individual, ley de oferta y de demanda, desarrollismo y sustitución de importaciones. En él se pierden los controles de Estado sobre el capital y se materializa con la fuga de divisas. b) Keynesianismo: Surge en la Europa de Post guerra 1940-50 y en Venezuela se estructura en varios momentos 1970-1980-2000-2009. Basado en Capitalismo planificado de Estado, es monetarista, gasto estatal sin control pero búsqueda de equilibrio macro-económico, redistribución de ingresos, desarrollo autárquico hacia adentro. c) Neoliberalismo: Vuelta a la racionalidad del liberalismo, teoría intervencionista, elevados precios, adelgazamiento de las funciones del Estado, este pasa a ser una empresa más, estado basado en la competencia, devaluación monetaria, vuelta al Lazzer-Fairismo.
Es importante señalar, cómo la presencia de estos modelos económicos han marcado pauta importante en las políticas educativas y de salud en el sector universitario, sobre todo en el último de dichos modelos como el Neoliberalismo, en el cual, según la Comisión para la Reforma del Estado (1999:32):
Se contempla una óptica de desarrollo ciudadano que se traduce en competencia profesional, productividad e innovación, aprendizajes globalizadores, centrados en las matemáticas y la lengua, homogeneización de objetivos, pensamiento corporativo privatizador, controles otorgados a organismos internacionales como el Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, Banco Interamericano de Desarrollo, adelgazamiento del Estado en sus funciones y poco compromiso social.
Cada uno de los modelos económicos, tuvieron su impacto en la educación y la salud pero el Neoliberalismo fue quien materializó la apertura a las confrontaciones ideológicas del país por su enfoque profundamente fragmentario y privatizador de la educación y la salud; además por la visión de un Estado sin compromiso social que se presenta como empresa y como instancia que delega competencias y se desconcertan, hasta el punto de entregar concesiones a organismos internacionales en donde se pierde la construcción de una nueva conciencia ciudadana.

REFERENCIAS

Chomsky (1999). Currículo por Competencias. Colombia: Editorial Textos Universitarios.

Comisión para la Reforma del Estado (1989). El Rol del Estado Venezolano en una estrategia económica. Volumen 5. Caracas: s/editorial.

Comisión para la Reforma del Estado (1990). Fortalecimiento del Estado de Derecho. Volumen 7. Caracas: s/editorial.

Del Búfalo, E (1995). Muerte y Resurrección del Estado. Caracas: s/editorial.

González, F. (1993). El Éxito de la Política Económica de 1989-1993. Caracas: Editorial Tropykos.

Lejter, J. (2002). El Proceso de Aprender-Enseñar. Módulo de Capacitación Pedagógica. Vínculos y Respuestas a las Necesidades Sociales. Módulo IV. Caracas: MDSS.

Meza, Daisy y Sánchez, Roel (2007). El Currículo por Competencias. Revista Comunidad y Salud. Universidad de Carabobo. Facultad de Ciencias de la Salud. Escuela de Medicina. Witremundo Torrealba. Departamento de Salud Pública. Aragua.

Revista Sic (1996). Las Medidas Económicas el Día Después. Caracas: s/editorial.

Sheffler, I. (1999). Epitemología y educación. Caracas: tesis Doctoral. UCV.

Tobón, T. (2007). Currículo por Competencias. Colombia: Editorial Textos Universitarios.

Zeitling, I (1982). Ideología y Teoría Sociológica. Caracas: s/editorial.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Inclusión de la Virtualidad en los Sistemas Complejos de la Educación

Autora: Prof. Angela Ramírez
Email: angela27mar@hotmail.com

Inclusión de la Virtualidad en los Sistemas Complejos de la Educación.

Para comprender la inclusión de la virtualidad en los sistemas complejos de la educación se debe considerar como primera instancia la organización del ser humano en todos sus entornos , en su maduración, su desarrollo, tanto fisiológico, como psicológico y como ente socializador, sus niveles de avances y en especial el tecnológico, el cual fundamentalmente todo parte del principio de la comunicación, acto realizado por los mismos seres humanos como respuesta a la necesidad de expresarse y correlacionarse con sus semejantes, para Bianco (1992) etimológicamente “comunicar” significa “compartir”, “intercambiar”, lo que necesariamente implica un proceso de interacción o transacción entre dos o más elementos en un sistema. Desde que nacemos y nos relacionamos estamos siempre expuestos a procesos de aprendizaje, y estos procesos son reforzados, modificados o producidos a partir de la educación, “hecho que se produce inevitablemente, como expresión de la voluntad de pervivir en todo grupo social, que mediante la transmisión de las experiencias hace partícipe a las generaciones jóvenes, presentes y futuras de sus ideales, aspiraciones y formas de interpretar un mundo y comprender la vida” esto aparece reflejado en el libro Principios Generales de la Educación (2008).

A través de la historia y en término general, se puede señalar que la educación a nivel mundial ha presentado varias revoluciones, Jimmy (2005) las divide en cuatro y las plantea de la siguiente manera:

La primera de ellas, fue la adopción de la palabra escrita por medio de la alfabetización, lo que indujo a la utilización del lápiz y el papel como instrumentos de la comunicación del conocimiento, considerando que el alfabeto comienza en el antiguo Egipto, más de un milenio después de haber comenzado la historia de la escritura.

La segunda fue la aparición de las escuelas (Las primeras escuelas conocidas datan de 2.000 años a. de C., en Sumeria. Su objetivo era enseñar la escritura cuneiforme a una clase social privilegiada, a unos "especialistas": los escribas.) Y es a partir de allí que surge la aparición del maestro (persona a la que se le reconoce una habilidad extraordinaria en una determinada área del saber, con capacidad de enseñar y compartir sus conocimientos con otras personas, denominadas: estudiantes, discípulos o aprendices).

La tercera revolución es considerada al tiempo en que se inventó la imprenta moderna que fue creada por Johannes Gutenberg en los años 1440, utilizando para ello el papel (anterior a esta los chinos ya habían inventado la imprenta utilizando un papel de arroz) a partir de ese entonces hubo diversidad de modos y tipos de creación de papel todos con el fin de plasmar y conservar información.

La cuarta revolución es la considerada a la participación de las nuevas tecnologías. A partir de los años 1940 aproximadamente (después de la segunda guerra mundial) es cuando se construye el primer ordenador y a partir de ese momento hubo un rápido auge de la informática con la participación de tecnologías y los nuevos sistemas de telecomunicación, permitiendo la escritura, almacenamiento, procesamiento, transporte y lectura de textos con medios electrónicos más ventajosos, relegando los soportes tradicionales, como el papel, quedando este en un segundo plano.

El último cuarto del siglo XX y los inicios del siglo XXI hemos sido testigos de una revolución tecnológica basada en tres fenómenos: la digitalización de imágenes, sonidos y datos, la compresión digital y la potencia creciente de los componentes electrónicos. Es en esta revolución donde se introduce el tema que se está presentando; hoy, el computador pasa de ser una máquina veloz y sofisticada para calcular, a ser una máquina para comunicarse y compartir conocimientos; permite transmitir información a través de textos virtuales apareciendo en las redes y variedad de procesos creados con el fin de transmisión de información como es por ejemplo el ámbito del entorno multimedia, en donde el sonido, la voz, el texto y la capacidad de trabajar conjuntamente a distancia son una realidad.

Esta realidad en la medida que ha transcurrido el tiempo se ha fusionado con otros elementos formando un sistema, estendiéndose por sistema como “un conjunto de elementos, relacionados entre sí, que constituyen una determinada formación íntegra”. (Diccionario de filosofía), y esta unión cada vez al ir incorporándose otros elemento se va convirtiendo más compleja, el término 'complejo' viene del latín "complexus", "plexus" significa enlazado, y el prefijo "com" que indica "juntos". De modo que "complejo" significaría enlazados juntos o entreenlazado, aludiendo a algo que contiene muchos elementos mutuamente relacionados.

Por lo escrito en los párrafos anteriores se afirma entonces que la educación ha sido siempre una tarea compleja y que no actúa de manera aislada sino funciona como un sistema, en Venezuela se puede citar como ejemplo la conformación del sistema educativo, el cual contempla una diversidad de subsistemas y cada uno de ellos están divididos formado a su vez por micro subsistemas pero que al final conforman un todo. En el Capítulo III de la Ley Orgánica de Educación de Venezuela en su Artículo 24 cita lo siguiente: El Sistema Educativo es un conjunto orgánico y estructurado, conformado por subsistemas, niveles y modalidades, de acuerdo con las etapas del desarrollo humano. Se basa en los postulados de unidad, corresponsabilidad, interdependencia y flexibilidad. Integra políticas, planteles, servicios y comunidades para garantizar el proceso educativo y la formación permanente de la persona sin distingo de edad, con el respeto a sus capacidades, a la diversidad étnica, lingüística y cultural, atendiendo a las necesidades y potencialidades locales, regionales y nacionales”, a su vez, señala en su Artículo 25 que el Sistema Educativo está organizado en:

1. El subsistema de educación básica, integrado por los niveles de educación inicial, educación primaria y educación media. El nivel de educación inicial comprende las etapas de maternal y preescolar destinadas a la educación de niños y niñas con edades comprendidas entre cero y seis años. El nivel de educación primaria comprende seis años y conduce a la obtención del certificado de educación primaria. El nivel de educación media comprende dos opciones: educación media general con duración de cinco años, de primero a quinto año, y educación media técnica con duración de seis años, de primero a sexto año. Ambas opciones conducen a la obtención del título correspondiente.

2. El subsistema de educación universitaria comprende los niveles de pregrado y postgrado universitarios

A su vez, el Sistema Educativo presenta modalidades, que podría catalogarse como los microsistemas que en el Artículo 26. Lo definen como “variantes educativas para la atención de las personas que por sus características y condiciones específicas de su desarrollo integral, cultural, étnico, lingüístico y otras, requieren adaptaciones curriculares de forma permanente o temporal con el fin de responder a las exigencias de los diferentes niveles educativos. Estas modalidades son: La educación especial, la educación de jóvenes, adultos y adultas, la educación en fronteras, la educación rural, la educación para las artes, la educación militar, la educación intercultural, la educación intercultural bilingüe, y otras que sean determinada por reglamento o por ley

La educación intercultural bilingüe es obligatoria e irrenunciable en todos los planteles y centros educativos ubicados en regiones con población indígena, hasta el subsistema de educación básica.

La educación intercultural bilingüe se regirá por una ley especial que desarrollará el diseño curricular, el calendario escolar, los materiales didácticos, la formación y pertinencia de los docentes correspondientes a esta modalidad.

Es pertinente señalar que por referirnos a un sistema que se basa con elementos efímeros, pensantes (humanos) y no inertes, su dinámica es cambiante e impredecible, son inestables y es muy difícil predecir su evolución dinámica futura; o sea, es prácticamente imposible vaticinar lo que ocurrirá más allá de un cierto horizonte temporal, así como también tener presente que no se puede generalizar el sistema sino particularizar el proceso de enseñanza que a su vez se tiene que generalizar, como señala Pascal:

Como todo es causado y causante, ayudado y ayudante, mediato e inmediato y como todo se mantiene por un vínculo natural e insensible que relaciona a los más alejados y a los más diferentes, considero imposible conocer las parte sin conocer el todo y conocer el todo sin conocer particularmente las partes…

En esta corriente, podría decirse que las nuevas formas de hacer educación, sus metodologías, sus modelos, sus teorías, experiencias, tendencias, ventajas y desventajas se describen como contextualización educativa del Siglo XXI, no se pretende romper definitivamente con las herramientas con que se impartía clase en el pasado sino adaptar “la fuerza de un mensaje antiguo a los perfiles del mundo moderno” (UNESCO, 2010)

Es válido señalar entonces que la educación es un hecho complejo, que forma parte de un sistema complejo, entendiéndose éste como todas aquellas partes interconectadas o entrelazadas cuyos vínculos crean información adicional no visible antes por el observador. En la medida que la tecnología se ha introducido en los entornos educativos ha permitido crear nuevos espacios y estrategias con el fin único de facilitar el proceso del aprendizaje, se ha creado “un nuevo espacio social- virtual”. Para entender este hecho hay que clarificar lo que es realidad virtual el cual es un sistema o interfaz informático que genera entornos sintéticos en tiempo real representación de las cosas a través de medios electrónicos o representaciones de la realidad, una realidad ilusoria, pues se trata de una realidad perceptiva sin soporte objetivo, sin red extensa, ya que existe sólo dentro del ordenador. Por eso puede afirmarse que la realidad virtual es una pseudorrealidad alternativa, perceptivamente hablando. Partiendo de esta realidad se ha creado la educación virtual, el cual es un nuevo espacio utilizado para impartir clases, el Dr. Bello Rafael lo llama “aulas sin paredes”. La UNESCO (1998) define a la Educación Virtual como “Entornos de aprendizaje que constituyen una forma totalmente nueva, en relación con la tecnología educativa…un programa informático interactivo de carácter pedagógico que posee una capacidad de comunicación integrada. Son una innovación relativamente reciente y fruto de la convergencia de las tecnologías informáticas y de telecomunicaciones que se han intensificado en los últimos 10 años”.

Las características mas relevantes que se aprecian incluyendo la virtualidad en los sistemas complejos de la educación son:

1)La autoeducación, es decir; permite que el educando enriquezca sus conocimientos a través de la utilización de los recursos multi- media y todas aquellas posibilidades que el Internet ofrece, facilitando así el aprendizaje y en especial abriendo brechas para la educación a las personas que por trabajar con un horario establecido no pueden asistir a clases presenciales, en este caso, los estudiantes tienen la posibilidad de elegir su ritmo de estudio, el tiempo, el cómo y cuándo aprender, Sin embargo; hay que tener en cuenta que si es un sistema de tutoría virtual o un programa (curso) de educación a distancia tiene sus lapsos de tiempo establecido pautado por los responsables de dicho cursos.

2) La autoformación, el cual constituye la base de la enseñanza a distancia, de modo que sus principios han de estar presentes tanto en la planificación como en el proceso de aplicación. Los materiales didácticos deberán fomentar la elaboración del conocimiento bajo criterios de significación y dinamismo. (Sarramona, 1999).

3) La desterritorialización. La educación virtual por ser un aula sin paredes, interconectada por un sin fin de redes, permite que el educando esté en un lugar determinado y el educador o creador de un determinado programa (tutor) en otro, la distancia geográfica no tiene cabida por este medio, trayendo una gran ventajas para el intercambio de conocimientos y en especial las investigaciones de índole científico por ejemplo, favorece solventar la cura de muchas enfermedades, sus diagnósticos, entre otros.

4) La descentralización, existe diversidad de connotaciones que definen la descentralización pero en términos de la virtualidad educativa quiere decir que ya el maestro no es el eje central de la educación como lo establece las teorías o enfoque conductista, sino que tiene el auge la aplicación del enfoque constructivista, el docente pasa hacer un facilitador y mas relevancia es que los protagonistas son las estrategias utilizadas para tal fin, la organización educativa varía y no parcializa el conocimiento.

5) La virtualización, es evidente que la educación virtual en sí se basa en la virtualización que ya en párrafos anteriores está definido y que permite crear una interfaz externa que esconde una implementación subyacente mediante la combinación de recursos en localizaciones físicas diferentes, o por medio de la simplificación del sistema de control. Un avanzado desarrollo de nuevas plataformas y tecnologías de virtualización han hecho que se vuelva a prestar atención a este importante concepto, ella surgió hace mas de 40 años y es ahora donde ha sido accesible a quien se incursione en el método de educación y aprendizaje a distancia.

6) La tecnologización, En esta Era, los avances en cuanto a las tecnologías se refiere parecen ser más veloces y no paran de sorprendernos. Las barreras de la imaginación se siguen rompiendo y siempre hay algo nuevo por conocer, gracias a los inventos y específicamente la computadora ya con la creación de diversos programas como es el caso de modle se puede sustituir un limitado espacio y grupo de individuos reunidos por espacios abiertos que pueden reunir a estos mismos individuos pero de manera virtual para establecer conversación, intercambiar conocimiento, dudas, etc.

7) La sociabilidad virtual: "La virtualización reinventa una cultura nómada, no mediante un retorno a las culturas de pastores o al paleolítico, sino creando un entorno de interacciones sociales donde las relaciones se configuran con un mínimo de inercia (...) [A través comunidades virtuales] se exprime la aspiración por construir un lazo social que no estaría fundado ni en la pertenencia territorial o institucional, ni en las relaciones de poder" (Levy, 1997).Se puede citar como ejemplo de la sociabilidad virtual lo que sostiene Castells (2001) en relación al uso de la Internet, el señala que "Internet es la herramienta que, por primera vez, permite la comunicación de multitud a multitud, en todo momento y a escala mundial (...) La cultura [al interior de las comunidades virtuales] es animada por un sentimiento colectivo fundado en la participación activa de una comunidad que se estructura alrededor de costumbres y principios informales de organización social (…) la práctica en las comunidades virtuales encarna la libertad de expresión planetaria en una época dominada por el gigantismo de los media y la censura de los Estados"

Ventajas de la Realidad Virtual en los Sistemas Complejos de la Educación

Si retomamos y analizamos las siete características explicada en párrafos anteriores es casi que tácito señalar las ventajas que ofrece la virtualidad en la adquisición de nuevos aprendizajes, muchos podrían dar infinidades de argumentos y ejemplos, sin embargo; en este ensayo se mencionarán algunas y se deja a la libertad de señalar las que consideren pertinente el lector:

Accede diseñar nuevas acciones educativas, complementarias de las ya existente.

Abre nuevas posibilidades para el desarrollo de procesos perceptivos y sensoriales.

Permite recrear situaciones peligrosas

Apoya entrenamientos técnicos.

Fomenta un nuevo espacio de redes sociales, es decir; diversidad de actividades sociales pueden desarrollarse en redes, estando fuera del aula limitado por paredes.

Es válido señalar que para el éxito de los programas de educación a distancia, conocida como educación virtual o virtualidad no necesariamente la responsabilidad debe recaer en el docente conocedor de la materia sino también se debe trabajar en conjunto con expertos de otras áreas que no sean inherentes a la educación, para ser mas eficaces y eficientes en el interés del educando al recibir una determinada clase, por ejemplo se puede incorporar a profesionales en cine, música, publicidad, hipertexto, etc. con especialistas en las diversas disciplinas científicas, técnicas y humanísticas, con el fin de generar los materiales educativos adecuados para el espacio digital, y no sólo para el aula presencial.

Para concluir:

La Educación y Virtualidad se complementan en la medida en que la educación puede gozar de las posibilidades de creatividad de la virtualidad para mejorar o diversificar sus procesos y acciones encaminados a la enseñanza y al aprendizaje, mientras que la virtualidad como sistema se beneficia de la metodología de trabajo educativo y de comunicación, necesaria en aquellos casos habituales en los que la finalidad de la relación en la red sobrepasa la de la búsqueda de información…

Referencias

Bokova, I. (2010) “Un Nuevo Humanismo para el Siglo XXI” Italia. UNESCO

Carrizo, L; Espina Prieto; Mayra y Kñein, juliet, T. (2003) “Transdisciplinariedad y complejidad en el análisis Social. Uruguay: UNESCO

CASTELLS, M. (2001), La galaxia Internet, Paris: Fayard.

Guarisma, J. (2007) “El Origen de las Escuelas” Disponible en // El origen de la escuelahttp://www.eluniversal.com/2007/09/08/opi_44479_art_el-origen-de-la-escu_08A982837.shtml

Jimmy, R. (2005) "La Tecnología de la Información y la Comunicación (TIC). Su uso como Herramienta para el Fortalecimiento y el Desarrollo de la Educación Virtual". Disponible en el ARCHIVO del Observatorio para la CiberSociedad en http://.cibersociedad.net/archivo/articulo.php?art=218

LEVY, Pierre, 1997, Cibercultura, Paris: Editons Odile Jacob/Editions du Conseil de l’Europe

Morin, E. (1999) “La Cabeza Bien Puesta” Buenos Aires

Ley Orgánica de Educación (2009). Gaceta Oficial5929. Caracas- Venezuela

Sarramona, J (1999) “Autoformación en una Sociedad Cognitiva" RIED: revista iberoamericana de educación a distancia, ISSN 1138-2783, Vol.2.Nº1,1999 Págs. 41-60

miércoles, 1 de diciembre de 2010

LA MOTIVACIÓN EN EL MARCO DE LAS ORGANIZACIONES TRANSCOMPLEJAS

Autora: Aura S. Guevara
Email: aurasofia9@hotmail.com

La motivación se puede definir de múltiples maneras. Se puede abordar desde distintas perspectivas. Su relación con otros fenómenos organizacionales no siempre es muy clara. El concepto de motivación es utilizado en diversos contextos y con distintos sentidos. Variados son los énfasis que se ponen a la hora de intentar definirla. La motivación es, además, un fenómeno altamente complejo, al cual puede uno acercarse desde diferentes perspectivas. En el estudio del comportamiento humano en el trabajo, hay pocos temas tan atractivos como el de la motivación. Siempre ha existido interés por conocer las razones por las cuales la gente actúa de una determinada forma. Las herramientas teóricas para lograr tal conocimiento distan de ser consensuales. El término motivación ha sido usado en diversos sentidos. Definirlo implica moverse entre algunas alternativas que hacen énfasis en uno o en otro aspecto del fenómeno.
La motivación ha sido conceptualizada como un estado interno que provoca una conducta; como la voluntad o disposición de ejercer un esfuerzo; como pulsiones, impulsos o motivos que generan comportamientos; como fuerza desencadenante de acciones; como proceso que conduce a la satisfacción de necesidades. Con el tiempo han terminado por imponerse estas dos últimas concepciones: la posición de quienes definen la motivación como una fuerza o conjunto de fuerzas, y la visión de quienes la conciben como un proceso o serie de procesos. En el seno de estas dos tendencias se presentan múltiples definiciones, algunas muy sencillas y generales, otras más completas y precisas. Tratemos de encontrar un concepto que sea comprensible y útil.
Algunos autores conciben la motivación, como una fuerza o conjunto de fuerzas. De la Torre (2000), por ejemplo, señala que la motivación es la “fuerza que impulsa al sujeto a adoptar una conducta determinada” (p.35). Gibson, Ivancevich y Donelly (2001), dentro de la misma perspectiva, la definen como “fuerzas que actúan sobre el individuo o que parten de él para iniciar y orientar su conducta” (p.145). En esta última definición quedan incorporados explícitamente el aspecto externo de la motivación y dos importantes elementos de la conducta que ella genera: la iniciación y la direccionalidad. Por su parte, Hellriegel y Slocum (2004), introducen en su definición la finalidad de la conducta, cuando conciben la motivación como “fuerzas que actúan sobre una persona o en su interior y provocan que se comporte de una forma específica, encaminada hacia una meta” (p.117).
Otros autores prefieren definir la motivación como un proceso. Parece más útil definirla de esa forma. La motivación no es un fenómeno directamente observable. Se infiere a partir de conductas específicas. Por lo tanto, su definición debe sugerir una sucesión de eventos que van desde la necesidad inicial hasta la conducta satisfactoria de esa necesidad.
Así, Reeve (2003) define de manera sencilla la motivación como un conjunto de “procesos que proporcionan energía y dirección a la conducta” (p.5). Robbins (2004), con un poco más de precisión, la concibe como una serie de “procesos que dan cuenta de la intensidad, dirección y persistencia del esfuerzo de un individuo por conseguir una meta”. (p.155). Kinicki y Kreitner (2003), introducen la voluntariedad de la motivación cuando la conceptualizan como “procesos psicológicos que producen el despertar, dirección y persistencia de acciones voluntarias y orientadas a objetivos” (p.142). Partiendo de estas últimas consideraciones, se intente elaborar una definición de motivación en el trabajo que sea generalizadora y comprehensiva, y que además incorpore no sólo la satisfacción de necesidades personales, sino también el logro de metas organizacionales.
Ahora bien, para distinguir los elementos fundamentales que se han planteado, se puede decir que:
- La motivación solamente puede inferirse a partir de la conducta observable que aquella genera.
- Estando vinculada a una necesidad y a una conducta satisfactoria, parece más lógico definir la motivación como un proceso, integrado por un encadenamiento de eventos que van desde la conciencia de la necesidad hasta la satisfacción de la misma.
- La motivación tiene componentes internos (necesidades propias del organismo humano) y elementos externos (presiones ejercidas por el ambiente sociocultural en el cual el individuo está inmerso)
- La motivación tiene tres efectos sobre la conducta: la inicia, la dirige y la mantiene.
- Toda conducta está dirigida a satisfacer la necesidad o el conjunto de necesidades que le dio origen.
- En el mundo laboral, esa conducta, además de buscar satisfacer las necesidades e impulsos del individuo, intenta alcanzar objetivos organizacionales.
Por lo tanto, se puede definir la motivación en el trabajo como un proceso mediante el cual un trabajador, impulsado por fuerzas internas o que actúan sobre él, inicia, dirige y mantiene una conducta orientada a alcanzar determinados incentivos que le permiten la satisfacción de sus necesidades, mientras simultáneamente intenta alcanzar las metas de la organización.
De lo expuesto, se deduce que la motivación tiene tres dimensiones, de acuerdo a lo antes plantado por Robbins, Muchinsky y Gibson, esas tres dimensiones son: intensidad (o fuerza), dirección (u orientación) y persistencia (o perseverancia). Luego, se entiende que, la intensidad es la cantidad de esfuerzo que el individuo invierte en la realización de una tarea. La dirección es la orientación del esfuerzo hacia la consecución de una meta específica. Implica la elección de las actividades en las cuales el individuo centrará su esfuerzo para alcanzar dicha meta. La persistencia es la continuidad del esfuerzo a lo largo del tiempo. La persistencia hace que el individuo supere los obstáculos que encuentre en su marcha hacia el logro de la meta.
La motivación, como antes se señaló, no es directamente observable. Sólo es inferible, a través de la conducta que aquella inicia, orienta y sostiene. Además el juego entre motivación y conducta es bastante complejo.
Al respecto, Blum y Naylor (1999), presentan una interesante síntesis sobre los hechos que hacen complejos tanto el fenómeno de la motivación como cualquier intento de estudiarla. Que se puede resumir así:
1. En una situación cualquiera, rara vez un individuo se comporta de una determinada forma como resultado de un solo motivo. Varios motivos, por lo general, operan simultáneamente para producir una determinada conducta.
2. A menudo los individuos ignoran la razón verdadera de su comportamiento. Las personas suelen hacer cosas sin estar conscientes de la motivación básica de su conducta.
3. La motivación que produce una conducta puede originarse desde el interior del individuo o por factores que actúan desde fuera de su persona. Estos factores internos y externos mantienen permanente interacción.
4. En ocasiones, formas diferentes de conducta son provocadas por un mismo motivo. Un individuo encuentra en el entorno distintas opciones para satisfacer una misma necesidad.
5. Diferentes motivos pueden dar como resultado una misma forma de conducta. Un mismo tipo de comportamiento puede conducir a lograr incentivos que satisfacen diferentes motivos.
6. Los motivos varían, tanto en el tipo como en la intensidad, entre un individuo y otro. Las características individuales y la situación hacen que los incentivos que motivan a una persona pueden no motivar a otra. O pueden generar en dos individuos distintos niveles de intensidad.
7. Los impulsos o motivos varían en un mismo individuo en diferentes ocasiones. Lo que hoy impulsa a alguien a ejecutar una determinada conducta, puede que en el futuro no lo motive.
Antes se definía la motivación como un proceso, es decir, como una secuencia interconectada de eventos que parten de una necesidad y culminan con la satisfacción de la misma.
Diferentes autores han propuesto diversa formas de ver el ciclo de la motivación. Chiavenato (2000), Kast y Rosenzweig (1996), Hellriegel y Slocum (ob. cit.), Davis y Newstrom (2003) y Gibson (ob.cit.), presentan sendas propuestas para ilustrar el proceso motivacional. En un intento de integrar de manera sencilla los planteamientos básicos de estos autores, se propone un modelo de siete etapas:
1. Conciencia de la necesidad
2. Transformación de la necesidad en un deseo específico
3. Identificación del incentivo que satisface el deseo
4. Selección del curso de acción que conduce al incentivo
5. Inicio y mantenimiento de la conducta orientada a alcanzar el incentivo
6. Consecución del incentivo deseado
7. Satisfacción de la necesidad
La motivación se inicia cuando el individuo toma conciencia de alguna carencia que debe llenar o de algún desequilibrio que desea corregir. Sin esta experiencia psicológica, aún cuando la necesidad objetivamente exista, no hay motivación. Esa necesidad se filtra a través de la cultura, que ofrece una gama de alternativas para satisfacerla, espectro que normalmente varía entre una y otra sociedad. Así, la necesidad se convierte en un deseo específico.
Con ese deseo por satisfacer, el individuo localiza en su entorno organizacional o social el o los incentivos que lo colmarán. Si no existiera tal incentivo, el simple deseo no producirá conducta alguna y el proceso motivacional se interrumpiría. Una vez precisado el incentivo u objetivo a alcanzar, la persona selecciona un curso de acción que lo conducirá hasta esa meta. Luego, inicia la conducta dirigida a la conquista del citado incentivo y persiste en ella hasta alcanzarlo. Si lo logra, el individuo satisfará la necesidad que originó el ciclo. Si algún obstáculo impide el logro del objetivo sobreviene la frustración.
Debe señalarse, que hay necesidades que producen ciclos más largos que otras. El hambre, por ejemplo, supone una sucesión rápida de eventos, y reaparecen unas cuantas horas después de haber sido satisfecha. La necesidad de crecimiento personal (culminar una carrera profesional, verbigracia) implica un proceso más largo: su satisfacción supone una inversión prolongada de tiempo y esfuerzo. Son numerosos los criterios que pueden utilizarse para clasificar la motivación.
MOTIVACIÓN EXTRÍNSECA Y MOTIVACIÓN INTRÍNSECA
La motivación puede tener dos grandes fuentes. Puede emanar de las necesidades internas del individuo o puede surgir a partir de las presiones y los incentivos externos. De allí deriva la existencia de dos clases de motivación: la extrínseca y la intrínseca.
La motivación extrínseca es originada por las expectativas de obtener sanciones externas a la propia conducta. Se espera la consecución de una recompensa o la evitación de un castigo o de cualquier consecuencia no deseada. En otras palabras, la conducta se vuelve instrumental: se convierte en un medio para alcanzar un fin. Puede tratarse, por ejemplo, de obtener una recompensa económica, social o psicológica (una bonificación, la aprobación de sus compañeros o un reconocimiento de su supervisor). O puede tratarse de evitar consecuencias desagradables (la negativa de un aumento de salario, el rechazo de los otros, o la pérdida de confianza por parte de su jefe).
La motivación intrínseca es originada por la gratificación derivada de la propia ejecución de la conducta. La conducta es expresiva: es simultáneamente medio y fin. La realización, por ejemplo, de un trabajo desafiante para el cual se tiene las aptitudes necesarias, hace que la actividad sea, de por sí, satisfactoria.
Es así, como Reeve (ob. cit.) resume así la diferencia:”Con la conducta motivada intrínsecamente la motivación emana de las necesidades internas y la satisfacción espontánea que la actividad proporciona; con la conducta motivada extrínsecamente la motivación surge de incentivos y consecuencias que se hacen contingentes al comportamiento observado”
La motivación extrínseca depende de otro, distinto del individuo actuante. Ese otro puede percibir o no la conducta. O puede evaluarla según sus propios estándares. Y, además, tiene la facultad de suministrar o no las recompensas o los castigos. De tal forma que no hay garantía de que el comportamiento que el individuo cree adecuado conduzca al logro del objetivo que promovió dicho comportamiento.
La motivación intrínseca, por el contrario, prescinde de toda externalidad. Se basta a sí misma. Por tal motivo, las teorías emergentes sobre motivación destacan la importancia y la potencialidad de la motivación intrínseca. Sin que ello signifique desconocer el papel reforzador de las sanciones externas.
LA COMPLEJIDAD DE LA MOTIVACIÓN
Dentro de este mundo competitivo y globalizado, una de las características más significativas que se observa es que las empresas se empeñan en ser cada vez mejores. Para ello, recurren a todos los medios disponibles para cumplir con sus metas. Es por esto que la óptima administración del Factor humano tiene una singular importancia. Para muchos una empresa puede catalogarse como buena o mala, dependiendo de la calidad de su Recurso humano. Así que, con el objeto de aprovechar al máximo éste potencial, las empresas desarrollan complejos procesos. Entre otros, la motivación del personal se constituye en uno de los factores de especial importancia para el logro de los objetivos empresariales y facilitar el buen desempeño del trabajador.
Cuando se habla sobre la motivación se preocupa por estudiar al individuo con respecto a la condición psicológica cambiante y una multitud de experiencia previas. Debido a estos factores (los cambios psicológicos y las experiencias anteriores) se debe reconocer que la motivación puede originarse desde el interior de un individuo o por factores que actúan sobre él desde el exterior.
Toma apenas un instante darse cuenta de que, en cualquier momento, las motivaciones de un individuo pueden ser sumamente complejas, y en ocasiones contradictorias. A una persona puede motivarla el deseo de obtener bienes y servicios materiales, deseos que sin embargo pueden ser com¬plejos y contradictorios. Al mismo tiempo, un indi¬viduo puede desear autoestima, estatus, una sensación de realización o relajamiento.
Los impulsos o motivos varían en intensidad no solo de un individuo a otro, sino también dentro del mismo individuo en diferentes ocasiones. Ahora bien, conocer los móviles de la motivación resulta tan complejo como compleja es la naturaleza humana. Si se analiza los motivos por los cuales una persona trabaja o aporta su esfuerzo a una organización, se puede encontrar que existen muchos factores, desde querer tener dinero que le permita por lo menos cubrir sus necesidades básicas, hasta aspiraciones superiores como la autorrealización.
Para acercarse a la comprensión de la motivación, se debe tener en consideración el aspecto socio-cultural de la sociedad donde se desenvuelve el trabajador y por otro lado, la individualidad de éste. Sucede que lo que una persona considera recompensa importante, otra persona podría considerarlo como inútil. Pues, las personas difieren enormemente en el concepto y la forma de percibir las oportunidades de tener éxito en el trabajo.
Es así, como la motivación se convierte en una de las tareas administrativas más simples pero al mismo tiempo de las más complejas: Simple porque las personas se sienten básicamente motivadas a comportarse de forma tal que les represente recompensas. Por lo tanto, motivar a alguien debe ser fácil: simplemente hay que encontrar lo que la persona desea y colocarlo como una posible recompensa.
Sin embargo, es allí donde la motivación se hace compleja: Una persona puede considerar determinada recompensa como importante, pero para otra podría ser sencillamente Inútil. Por lo tanto, se debe aceptar la complejidad de la motivación como un hecho de la vida laboral y analizar qué es lo que se sabe con respecto a la motivación de los empleados. Cuando los ejecutivos de una empresa consideran necesario motivar a su personal para el logro de determinados objetivos, muchas veces suelen contratar especialistas o consultores externos, quienes generalmente son excelentes oradores y hacen uso de determinadas técnicas orientadas principalmente a incidir en el aspecto emocional de la persona. Para esto recurren a desarrollar temas como: Liderazgo, vencer el miedo, Calidad, trabajo en equipo, y muchos otros que están relacionados con el buen desempeño de la compañía. Estas actividades conducen a que las personas tomen conciencia de muchos de los problemas que se puedan presentar y, tengan la capacidad de superarlos, con consistencia y permanencia en el tiempo. Así, el efecto deseado como contribución a los objetivos de la empresa se concreta.
Incluso, las diferentes técnicas sobre motivación no siempre serán enteramente aplicables a todas las realidades y en todos los países. Dependerán de la cultura, costumbres, valores, situaciones sociales, económicas y otros, que condicionarán el modo de pensar y actuar de cada individuo. Independiente a esto, no hay duda que el desempeño es la base de la administración. Los gerentes logran que las personas hagan cosas. Y si las personas están motivadas, su excelente gestión permitirá la consecución de todas las metas.
Para acercarse a la comprensión de la motivación, se debe tener en consideración el aspecto socio-cultural de la sociedad donde se desenvuelve el trabajador y por otro lado, la individualidad de éste. Sucede que lo que una persona considera recompensa importante, otra persona podría considerarlo como inútil. Pues, las personas difieren enormemente en el concepto y la forma de percibir las oportunidades de tener éxito en el trabajo.
LA TRANSCOMPLEJIDAD EN LAS ORGANIZACIONES
Transcompleja es una expresión que se viene usando para integrar los planteamientos del paradigma de la complejidad y de su método de estudio, la transdiciplinariedad, de acuerdo a Morín (1996). El término fue propuesto por quien escribe para referirse a una nueva ciencia: la ciencia transcompleja en el marco de sus estudios posdoctorales (Villegas 2004).
Posteriormente fue asumido por un grupo de docentes e investigadores de la Universidad Bicentenaria de Aragua como Investigación Transcompleja (Villegas y otros 2005). De ahí que considerando la complejidad de la gerencia pareció pertinente pensarla desde la transcomplejidad.
En este sentido, Andrade (2008), señala que las organizaciones pueden ser transcomplejas, tanto en su esquema organizativo, estrategias, planes y métodos, como en los miembros y capacidades de estos. De allí, que el liderazgo se presenta como una facultad para llevar la organización hacia el éxito a través de la toma de decisiones pertinentes y eficaces para cada situación que se pueda presentar, transformando los conflictos en nuevas oportunidades.
Por lo tanto, los nuevos líderes dentro de una organización deben mostrar directrices organizacionales y gerenciales innovadoras, más específicamente, estrategias para adaptarse a las situaciones de cambio, y una visión que, compartida con todos los actores, conduzca a que éstos actúen por iniciativa propia, favoreciendo las transformaciones necesarias que requiere la organización.
Es así como Senge (1995), expresa, que una manera de transformar las organizaciones, a fin de introducirlas con éxito en el mercado competitivo, es convirtiéndolas en organizaciones inteligentes, donde la gente expanda continuamente su aptitud para crear los resultados que desea, y donde la gente aprenda a aprender en conjunto.
Por su parte, Gil (2005), define a la organización transcompleja como el conjunto de personas, empleos, sistemas, funciones, oficinas, instalaciones y dependencias que constituyen un cuerpo o institución social que se rige por usos, normas, políticas y costumbres propias y tienen un objetivo especifico. Dicha situación conlleva una toma de conciencia de la comunidad de destino, propia de la “era planetaria” en la que todos los humanos están confrontados con los mismos problemas (p. 279). Por lo tanto, el rol social de una organización transcompleja es fundamental, al igual que la planificación estratégica (normas y políticas), las cuales juegan un papel preponderante en el plano organizacional.
De lo anteriormente expuesto, se desprende que el aprendizaje no sólo es una manera de incrementar las competencias y la capacidad de acción, sino que además es una acción en sí misma que requiere de competencias propias.
Hasta ahora, el énfasis estaba puesto en las acciones que se aprendían, pero escasamente en las acciones que aseguraban aprendizajes eficaces. La concepción de las organizaciones ha ido cambiando debido, entre otras cosas, a la necesidad de ser más competitivas en el mercado laboral, lo cual implica una transformación tanto en su estructura organizativa, como en la aptitud y actitud del personal que en ellas labora.

TECNOLOGÍAS, MÉTODOS Y PERSPECTIVAS
Guédez (2006), conceptualiza la empresa y sus componentes internos en los siguientes términos: una empresa es, ante todo, un conjunto de relaciones e intereses, o más explícitamente: es un sistema de relaciones interesadas o de intereses relacionados. Tener intereses y ejercer acciones para privilegiarlos no es algo ilícito, por el contrario, es lo normal. Lo malo es no ser transparentes con los intereses, es decir, disimularlos, simularlos, esconderlos, disfrazarlos, distorsionarlos, radicalizarlos o polarizarlos.
En este sentido, argumenta el autor, los intereses de las empresas deben ser armonizados y compartidos con sus grupos de interés dentro y fuera de la organización porque precisamente, la responsabilidad social empresarial tiene que ver con una relación transparente que permita redimensionar y fomentar una concepción más estable de la empresa.
De igual modo, la concepción de las organizaciones ha ido cambiando debido, entre otras cosas, a la necesidad de ser más competitivas en el mercado laboral, lo cual implica una transformación tanto en su estructura organizativa, como en la aptitud y actitud del personal que en ellas labora. El personal se compromete con los objetivos comunes, de manera que aporta con su trabajo diario para el logro de metas en común, lo cual agrega un valor a su organización, acorde a los cambios paradigmáticos complejos que exige la visión de la organización de la era global.
Una organización orientada a la innovación debe desarrollar capacidades para estimular el pensamiento disruptivo (actuar con conocimiento de las fuentes de la innovación, realizar vigilia tecnológica, enfocar transdisciplinariamente los problemas, auto-transformación y experimentación) , con referencia al replanteo de ideas que no se trabajaron, tecnologías disruptivas (tecnologías o innovaciones que conducen a la desaparición de productos), que trabajan en forma radicalmente diferente, métodos distintos a los establecidos, así como analizar éxitos bajo perspectivas diferentes a las tradicionales, que cuenten con las siguientes características:

•Innovación. Indagar y explorar nuevas fuentes de conocimiento.

•Vigilia tecnológica. No sólo estar pendiente de lo que sucede en el área, sino también fuera de ella.

•Óptima gestión de la información. La organización debe tener acceso a la información y gestionarla de forma adecuada.

•Auto-transformación. Aceptar organizacionalmente el cambio como un elemento. Permanente. Repensar su adecuación e idoneidad, la creación, fusión y eliminación de departamentos, direcciones, divisiones, como una actividad natural no traumática. Dichas acciones requieren de reflexión constante para evitar altos niveles de ansiedad, tanto en el plano individual como en el colectivo.

•Experimentación. Los caminos o rutas a seguir normalmente no son en línea recta, lo que nos indica que la contingencia es parte del proceso empírico y las vías para la resolución de los problemas son múltiples. La experimentación consume recursos y, muchas veces, arroja resultados favorables. Además, no es una actividad puntual; pudiera ser extensa en el tiempo en cuanto a proyectos se refiere.

•Proyección. Se refiere a la predicción del comportamiento en las metas y objetivos que se han fijado en la planificación estratégica.

•Transdisciplinariedad. Integrar equipos transdisciplinarios con alto nivel de comunicación interna para enfocar desde varias perspectivas los problemas.

•Disminución jerárquica. Contar con pocos niveles jerárquicos, con el fin de mejorar la fluidez de acciones y la horizontalidad entre los miembros de la organización.

•Visión de logro. Desarrollar una visión compartida y una clara orientación enfocada hacia el logro.

•Financiamiento: La organización entonces, debe contar con una fuente de financiamiento suficiente para todas las etapas de ejecución.

Morín (2005), plantea la presencia de la complejidad incluso en la vida cotidiana. El autor señala que cada persona puede jugar varios roles sociales, y poseer varias personalidades según sus circunstancias individuales, además de trazarse metas que lo acompañarán a lo largo de su vida. Morín añade que al momento de un individuo aceptar el paradigma de la complejidad, se está admitiendo la presencia permanente de la contradicción, de la controversia.
Lo complejo lleva consigo la incertidumbre, la inestabilidad, la incapacidad de lograr la certeza. La compresión de la complejidad requiere de un cambio profundo de la forma de concebir la realidad. En otras palabras, pensar la sociedad como un todo organizado y organizador, que retro-actúa para formar a los individuos a través del lenguaje y la educación. Por consiguiente, toda organización transcompleja debe poseer amplitud, permeabilidad a los cambios, y la coexistencia de fuerzas que se complementen y a la vez que antagonicen.
En esta línea discursiva, se tiene que una organización es producto de la manera como la gente piensa y actúa. Cambiar una organización significa darles oportunidad a las personas para que puedan revisar y reflexionar sobre su manera de actuar y pensar, ya que ninguna persona por sí sola puede cambiar sus actitudes. Cuando a las personas se les da la oportunidad de participar en esta dinámica, llegan a desarrollar una capacidad perdurable para el cambio. Preparar el cambio equivale a crecer, y crecer equivale a estar satisfecho.
Crecer no está asociado necesariamente a poseer títulos académicos, posiciones empresariales, rangos jerárquicos o un status socioeconómico determinado. Crecer está más bien relacionado con las metas opcionales y posibles dentro de los procesos de crecimiento que conforman un sistema dinámico.
Pero, lo que define realmente si una persona está funcionando dentro de ese sistema dinámico que se llama “crecimiento”, son sus competencias personales y el uso que hace de las mismas. Si las usa para ver el mundo desde nuevos enfoques permanentemente, aumenta al mismo tiempo su repertorio de competencias. Así, puede reafirmarse, que el desempeño y el cambio son las máximas prioridades de toda organización. Para lograrlo debe elevarse el nivel de desempeño, desafiar el orden establecido, proporcionar las herramientas y estimular las iniciativas y la innovación constantes. Para ello, se debe asegurar de que quienes se desempeñen mejor estén más satisfechos.

LA ASERTIVIDAD ASPECTO RELEVANTE DE LA MOTIVACIÓN
Esto se puede evidenciar mediante el siguiente ejemplo: que una persona que no esté necesariamente en el tope de jerarquía para ejercer el liderazgo, pueda contar con estrategias y habilidades para responder a las situaciones que se le presentan en el día a día. Sin embargo, esta persona puede lograr inspirar una visión compartida, dándole vida a las esperanzas y sueños de su grupo. Se puede ver, entonces, cómo los líderes no pueden encender la llama de la motivación si no consiguen trasmitir pasión y entusiasmo a los demás miembros de la organización. Un líder asertivo tiene un amplio rango de estilos y conductas disponibles y, por consiguiente, está bien capacitado para integrarse totalmente a cualquier equipo y liderarlo de manera efectiva.
Otro aspecto importante de la asertividad es el respeto, expresado en varias direcciones. Hace referencia tanto al respeto ejercido hacia sí mismo como hacia los demás. Es por ello, que la asertividad es una competencia importante en el desarrollo de los líderes, puesto que les ayuda a comunicarse mostrando ampliamente su potencial humano. Hacerse un líder asertivo es un proceso de aprendizaje que puede ser largo pero no imposible. Una persona es lo que piensa, sus pensamientos producen sus emociones. De la manera que piensa, así siente y así reacciona.
Es así como, el Gerente-Líder juega un papel muy importante dentro de las organizaciones, como persona que ha de mostrar un cambio a seguir, unas estrategias para adaptarse a las situaciones de cambio, una visión que sea compartida claramente con los actores, conduce a que éstos actúen voluntariamente, propiciando así las transformaciones necesarias que la empresa requiere para mantener su vigencia en el mercado, de manera responsable y sostenible en el contexto sociocultural donde se encuentre.
Los integrantes de una organización deben producir desarrollo social que garantice el crecimiento personal, generando beneficios que se traducirían en mejores condiciones para todos los miembros de la organización, para así contribuir al aprendizaje organizacional. Los seres humanos se han interesado por el liderazgo desde siempre. En las sociedades tradicionales el estatus debido a las ocupaciones, la posesión de la tierra, o el grupo étnico, diferenciaban a las personas. De allí que el liderazgo era ejercido por los. También es cierto que muchos de ellos lideraban con más intensidad que otros. Más adelante se dio un cambio paradigmático en cuanto al origen de los líderes o de aquellos que ejercían el poder, puesto que la mayoría pertenecían a estratos bajos y llegaban a alcanzar el dominio o poder.
MOTIVACIÓN Y LIDERAZGO EN LA ORGANIZACIONES TRANSCOMPLEJAS
La motivación del recurso humano en las organizaciones actuales es un asunto fundamental para el desarrollo de las mismas, ya que esta motivación se traduce en desarrollo tanto individual como colectivo, dando como resultado un cumplimiento de los objetivos trazados, lo cual a su vez se convertirá en motivación para los integrantes de los grupos de trabajo.
El liderazgo bien entendido no debe confundirse con la dominación y el ejercicio del poder; los verdaderos líderes respetan la integridad de los demás, un verdadero líder debe saber despertar el entusiasmo de sus colaboradores. Las personas que conforman un grupo de trabajo deben identificarse con ideal común para poder sentirse a gusto y lograr los objetivos proyectados, además debe haber una perfecta interacción entre los factores equipo-tarea-individuo para poder atender las necesidades correspondientes a cada problema.
Es conocido que el desarrollo de la gente es estratégicamente importante para las organizaciones, observando esta necesidad, se han dado a la tarea de motivar sus trabajadores a través de planes que apuntan al mejoramiento de sus condiciones de vida, tanto a nivel laboral como a nivel personal, haciendo que las relaciones interpersonales con compañeros de trabajo mejoren o fijando metas alcanzables que saquen lo mejor de cada uno en búsqueda de una mayor productividad que beneficie a toda la organización. Lo que se debe buscar en si es que los empleados se encuentren a gusto y suplan sus necesidades, tanto individuales como grupales, desde las más básicas hasta las más desarrolladas.
Para algunos investigadores, el liderazgo es simplemente un rol que emerge en cualquier interacción social. Es un proceso de mutua interacción entre los miembros de un grupo. Está definido por un conjunto de expectativas (o normas) compartidas por el grupo. Generalmente, el grupo espera de un determinado miembro comportamientos de líder, tales como el establecimiento de metas, la selección de estrategias, la elección de personas para tareas específicas, la evaluación de resultados y el reconocimiento de los aportes de los integrantes. La concepción del líder como hacedor y mantenedor de estructuras indica a un individuo pensando en un futuro y con el deseo de convertir ese pensamiento en realidad. Son esas estructuras (expectativas, esperanzas, visión y misión, símbolos, colores, entre otros) las que mantienen vivas la amalgama social para los miembros de cualquier organización. Por tener relación específica con las
Organizaciones transcomplejas, se analizan las características de algunos liderazgos, tales como el liderazgo motivacional y el liderazgo transformacional.
Romero (1999), define el liderazgo motivacional como “la influencia que unas personas ejercen sobre otras basadas en características personales estimuladoras del crecimiento de los demás” (p. 17). Una fuerte motivación al logro está relacionada con el poder positivo y la afiliación promotora de crecimiento. Son esas motivaciones las que un líder debe fomentar con sus pares. Para lograr esto, el líder tiene que ser una persona crecida o en proceso de crecimiento.
En los líderes organizacionales, la focalización de metas y resultados es una especie de “obsesión”. Las organizaciones actúan en medios cambiantes e innovadores en los cuales se garantiza el éxito. La motivación del poder interior es expresada en términos del manejo eficiente de su comportamiento emocional (autocontrol) y de su desenvolvimiento en el manejo de situaciones adversas (fortaleza). El poder exterior se describe como la capacidad de hacer respetar sus ideas y su persona. La autoestima que tenga como persona, cuidando su cuerpo como parte integral de su ser y nutriendo su espíritu con reflexiones propias y ajenas sobre la vulnerabilidad de la vida y la complejidad del individuo y la sociedad, son elementos que ayudan a fomentar la esencia del liderazgo.
En su obra Crecimiento psicológico y motivaciones sociales Romero (1999), plantea que un líder motivacional “debe poseer muchos rostros adorables” No uno sólo, como el rostro inmodificable del autoritario, sino muchos: tantos como sean necesarios para llegar hasta las personas con aquel mensaje que represente para ellas crecimiento y felicidad.
Rostros para rescatar de la depresión a la persona apabullada por alguna circunstancia adversa o para llevar a la meditación a quien con una espontaneidad temeraria cause dolor y aflicción a personas débiles. Rostros para tensar las cuerdas de esfuerzo, pero también para incitar la calma y el reposo por el recogimiento profundo. Rostros que estimulen la participación abierta, pero que igualmente conduzcan al goce de la soledad y la separación. Rostros que sin palabras expliquen la experiencia pasada y permitan dibujar el futuro provisor. Rostros, en fin, que reflejen la complejidad interior del ser humano y estimulen la construcción de todas las alternativas que lleven a la libertad de ser lo que desea ser. Por su parte, el líder transformador es una extensión natural del liderazgo motivacional.
Es así como, el crecimiento personal es importante, pero para que sea compartido integralmente se requiere del apoyo de la organización. Apoyar los cambios de los empleados significa que la organización, por ejemplo, refuerce las conductas de autodeterminación, toma de riesgos y búsqueda de la excelencia, entre otros.
Desde esta perspectiva, el liderazgo transformador posee un doble alcance dimensional: ejerce tanto cambios positivos en las personas como cambios en la organización referida a la nueva visión, nueva estructura y nuevas formas de desempeño. De esta forma, se observan los desafíos que las organizaciones enfrentan en su día a día:
•Exigencias externas: mayor productividad, mayor competitividad y actualización tecnológica.
La respuesta inevitable de las empresas ha consistido en disminuir sus costos operacionales, es decir, la reingeniería de los procesos. Para ello, identifican su producto principal, logran una organización más productiva y llevan así, al público, mejores ofertas de productos y servicios.
•Debido a las exigencias externas, la organización responde con una disminución de costos, lo que origina un impacto en el mercado competidor.
•Nuevas exigencias internas para lograr un trabajador proactivo, productivo, que participe en todos los procesos y se centre en los resultados y cuyos equipos organicen sus funciones de manera integral y armónica.
En este sentido, Morales (2000), considera que en las organizaciones transcomplejas, tanto empleados como gerentes necesitan tener competencias personales, técnicas y gerenciales. Esto es así porque todos comparten gran parte de los roles y responsabilidades. Ya los límites de funciones y tareas dejan de estar demarcados como antes y cada cual tiene el compromiso de hacerse competente en todos los aspectos necesarios para el éxito de la organización. (p. 2). Esa nueva organización tiene que ser conceptualizada como un sistema total, el trabajo como un proceso conocido y manejado por todos los trabajadores como seres capacitados para actuar en cualquier parte del proceso.
El cambio exige mayor velocidad de respuesta y organizaciones flexibles. La tendencia a agrupar empleados según sus competencias, ha hecho que se creen equipos de calidad, tareas específicas, proyectos sociales, gerenciales y multifuncionales. Define entonces, a un equipo como un grupo de personas interdependientes con destrezas complementarias, que tienen un compromiso y unas metas de desempeño comunes; mutuamente responsables por su éxito; y que se preocupan por obtener resultados de calidad sin que la amistad sea una condición sine qua non.
Que en ese sentido, el equipo auto-dirigido genera confianza en la capacidad de cada integrante para asumir todas las metas. Genera, al mismo tiempo, un alto compromiso y expectativas casi ilimitados. Puede satisfacer necesidades sociales en la medida que los miembros se conocen, se entienden y se integran. De esta manera, el trabajo se hace humano, estableciendo redes genuinas de ayuda. Un grupo de personas que comparten tareas y un lugar en la organización no es un equipo si entre ellos no existe interacción verbal eficiente y con una dirección determinada.
La comunicación tiene que ser abierta y sincera, es decir, ninguno de sus miembros debe tener agendas ocultas; además, deben utilizar expresiones adecuadas que estimulen la conversación y el aporte de todos en el equipo. Por ello es tan importante la tarea de escuchar (y no sólo de oír), los mensajes deben ser verificados, y el lenguaje no puede ser ambiguo ni levantar barreras entre los interlocutores.En las organizaciones se elimina la comunicación vertical. La comunicación fluye en cualquier dirección, conformando una red en la cual todos los individuos participan por igual. Todos son considerados personas capaces de crear, modificar, integrar y orientar al equipo hacia sus metas.

Después de todo expuesto, se puede concluir que la motivación desde el marco de la organización transcompleja, está enfocada a profundizar y complementar aspectos sociales que han estado presentes desde sus inicios, tomando en cuenta que en algunas empresas este rasgo social no era vital, pero que hoy en día en toda organización es fundamental considerar al ser humano en su totalidad. Por lo que se requiere de un liderazgo motivacional, transformador, de visión compartida, y de competencias para lograr una organización perdurable, tanto en el tiempo como en sus acciones.


“...la conciencia de la complejidad nos hace comprender que no podremos escapar jamás a la incertidumbre y que jamás podremos tener un saber total: la totalidad es la no verdad....”
                                                                                                                                              Edgar Morín


Referencias

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-Becerra, G., Garrido, a., Gil, r., Gutiérrez, G., Romero, C. y Sánchez, I. (2008).Gestión del capital intelectual en las organizaciones. Papel de trabajo para optar al grado de Estudios post-doctorales en Gerencia de las Organizaciones. Universidad Rafael Belloso Chacín, Maracaibo.

Chiavenato, A. (1997). Administración de Recursos Humanos. Segunda edición-Macgrau Hill. México

-Debates IESA (2004). La Nueva Ola del Liderazgo IX. Caracas. Venezuela.

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